martes, 21 de febrero de 2012

La cronologia del Antiguo Egipto

Esta semana hay muy malas noticias para los fudamentalistas bíblicos que creen en la literalidad del Génesis y en la existencia de un diluvio universal en el tercer milenio AC. Y también para los “ufólogos” que creen que la civilización egipcia tiene 10.000 años.
Bueno, en realidad serían malas noticias si dichos colectivos tuvieran algún contacto con la realidad, pero como normalmente tienden a ignorarla supongo que ignoraran igualmente los resultados del estudio general sobre nuevas muestras de c-14 publicado ayer en la revista Science por el equipo internacional de investigadores dirigidos por el arqueólogo Christopher Bronk, de la universidad de Oxford.
Antes de este estudio ya contábamos con numerosas fuentes escritas y arqueológicas concordantes entre sí que nos permitían reconstruir la Historia y la Cronología del Egipto de los Faraones con cierta precisión, pero las fechas obtenidas con c-14 de las que disponíamos procedían de fuentes muy diversas, y muchas de ellas se realizaron en épocas cuando la tecnología no era tan precisa como hoy día. Ello permitía ciertas interpretaciones en la cronología, y de hecho hasta ayer había algunas discordancias en los listados cronológicos seguidos por los especialistas: teníamos la cronología de Ian Shaw, la cronología corta de Erik Hornung, la larga de J.H.Breasted, etc.
En realidad todas esas cronologías eran bastante similares entre sí, y la historia general que se desprendía de ellas era básicamente la misma, pero los fundamentalistas (como siempre) ignoraban el paisaje general que se describía y se aferraban al hecho de que unos investigadores situaban la V dinastía en un siglo y otros en otro para concluir (interesadamente) que la cronología egipcia en general no era fiable y no debía ser tenida en cuenta.

El estudio publicado esta semana en Science esta basado en muestras procedentes de 211 plantas directamente asociadas con hallazgos arqueológicos de periodos de reinado de faraones cuyo nombre conocemos. Y por primera vez un estudio de este tipo abarca toda la Historia del Antiguo Egipto de forma global.
Las conclusiones son inapelables: Se confirman la mayoría de las fechas propuestas por Ian Shaw en su cronología, que de este modo pasa a ser en la práctica la única “oficial”, con unos pocos retoques de detalle.
La buena noticia es que no va a ser necesario cambiar los manuales de Historia. La cronología de Shaw básicamente era ya previamente la aceptada por mayor número de investigadores, y la más utilizada en los libros de divulgación.
Otra cosa son los retoques de detalle. El más curioso es el del reinado del rey Djoser (constructor de la primera gran pirámide escalonada), que para Shaw comenzó h.2.667 AC, y que según las dataciones del nuevo estudio comenzaría h.2.691 AC.
Un desfase de 24 años en una fecha de c-14 de 4.700 años de antigüedad en realidad supone una coincidencia básica impresionante. Ya es hilar fino, ya. El pequeño problema es que los fundamentalistas bíblicos necesitan intercalar las fechas de su diluvio “universal” en medio de esa sucesión ininterrumpida de faraones egipcios haciéndolos desaparecer de la Historia para poder colocar en su lugar a su mítico Noé reinando sobre una mítica tierra despoblada.
Y como eso choca con la realidad que se puede inferir a partir de las fuentes escritas, los yacimientos arqueológicos y los datos del c-14 (que en este caso son 3 fuentes de conocimiento independientes y concordantes entre sí!) , supongo que ahora se aferrarán a esa pequeña y anecdótica discrepancia de 24 años (obviando que el c-14 no tiene esa precisión ni pretende tenerla) para continuar negando la validez de la cronología egipcia y poder seguir clamando en la vastedad de su muy propio y particular desierto cognitivo.

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