miércoles, 29 de agosto de 2012

LOS FARAONES DEL ANTIGUO EGIPTO


Los nombres de los grandes faraones del antiguo Egipto siguen siendo mencionados en estos días, en cumplimiento a su búsqueda de la inmortalidad.
estatua de ramsesAl inicio de su gira por Egipto, el viajero se confronta casi de inmediato con el faraón Djoser y su magnífica pirámide escalonada, y luego el trío de Keops, su hijo Kefrén y su nieto Micerinos, los constructores de las pirámides de Giza. Los estudiosos ven en el rostro de la Gran Esfinge de Giza el semblante de Kefrén.
Tutmosis III, el faraón militar implacable, llevó a cabo diecisiete campañas exitosas que transformaron a Egipto en la primera gran potencia mundial. Su tía y madrastra Hatshepsut, cuya momia fuera identificada recientemente, gobernó como faraón por derecho propio y es considerada la primera gran mujer de la historia. Su templo funerario en Deir-el-Bahari en el Valle de los Reyes es un monumento magnífico con un estilo sorprendentemente contemporáneo.
Amenhotep III fue otro poderoso faraón del antiguo Egipto. Fue el quien comenzó a levantar estatuas de grandes dimensiones, que como los llamados Colosos de Memnón. Su hijo Akhenatón revolucionó la religión y las artes egipcias durante su fugaz reinado de apenas dos décadas, conocido como el período de Amarna. Su esposa Nefertiti era tan hermosa, que su famoso busto de piedra caliza pintada es un icono de belleza que aún influye en la estética de la moda.
De esa época es también el joven rey Tutankamón, por todos conocido gracias a los increíbles tesoros descubiertos en su tumba en el Valle de los Reyes, hoy día la principal atracción en el Museo Egipcio de El Cairo.
Pero al llegar a Egipto, un monarca se alza sobre todos los faraones del Antiguo Egipto, y ese es Ramsés II, conocido también como Ramsés el Grande. Ramsés gobernó Egipto cuando éste ya era un poderoso imperio, y contribuyó a su gloria personal mediante la construcción de enormes monumentos y estatuas en su honor. Incluso se consignó estatuas de faraones anteriores tallando su nombre y sus rasgos faciales sobre ellas. La Sala Hipóstila en el Templo de Karnak fue un monumental proyecto iniciado por su padre, Seti I, terminado por Ramsés II.
Sin duda, los monumentos más impresionantes de Ramsés el Grande son los Templos de Abu Simbel, dos inmensas estructuras talladas en la roca viva de las montañas de Nubia para honrar al dios Ramsés y a su esposa favorita (tuvo muchas), la Gran Esposa Real Nefertari. Edificado en la frontera sur del antiguo imperio Egipcio, el gran Templo de Abu Simbel muestra cuatro imágenes sentadas del faraón de 18 metros de altura. Imagine el espanto que un ejército invasor debe haber sentido al enfrentarse por primera vez con tan aplastante despliegue de poder.
El título de "Faraón" nos viene de la pronunciación griega de "per-aa", que significa "Gran Casa". El rey de Egipto era la Casa Grande, el principal tutelar de toda la nación, reverenciado como un dios viviente y proclamado como Hijo del Sol, la encarnación divina de Horus.

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