jueves, 28 de abril de 2016

Supongo que cada uno tendrá una respuesta para definirse así mismo. En esa respuesta habrá un fuerte componente psicológico, cultural y de sistema de creencias. Pero si mañana llegase una nave cargada de extraterrestres inteligentes que no saben nada de nuestras psicología, de nuestras costumbres culturales, ni conozcan ninguno de los mitos de los miles de dioses que hemos generado, y nos preguntaran que quienes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos, podríamos empezar por contestar la primera de la preguntas,que es la más sencilla: ¿quiénes somos?. Aquí daré un enfoque biológico a la cuestión, si alguien se anima a dar otro enfoque tiene abierto los comentarios, pero no olvidéis que el enfoque que elijáis debe definir a todos los humanos del planeta.
Para empezar con un enfoque biológico, tal y como Linneo hizo a finales del siglo XVI, debemos ser clasificados entre los diferentes organismos que pueblan la Tierra. Hoy conocemos muchas cosas que no conocía Linneo, con lo que podemos matizar y detallar más dicha clasificación. Hagamos un viaje que nos sitúe entre los seres vivientes, caminando desde lo general a lo particular.
Dominio: Eucariota. Todos los seres vivos del planeta se pueden englobar, según la clasificación de Carl Woese (1990) en tres dominios: eucariotas, procariotas y arqueas. Los procariotas y arqueas son organismos unicelulares, cuyas células no poseen un núcleo separado físicamente (mediante una membrana) del resto del contenido celular (citoplasma). Sin embargo las células eucariotas poseen núcleo perfectamente diferenciado. Este es el caso de las células humanas, que poseen un núcleo donde reside el material genético, rodeado por una membrana nuclear. Por ello los humanos somos eucariotas.

Reino: Animal. Los organismos eucariotas se pueden clasificar a su vez en Reinos: los animales, las plantas, los hongos y los protistas. Creo que es fácil explicarle a un persona que no haya visto ninguno de estos grupos biológicos, como por ejemplo el extraterrestre que nos visita, que los humanos somos animales. No somos plantas ni hongos ni protistas
Filo: Cordado. El filo (phylum) es otra categoría taxonómica, que se localiza entre los Reinos (superior) y la Clase (inferior). Se emplea en animales, ya que en plantas se emplea el término división, que es su equivalente. Existen casi 40 filos diferentes, aunque la inmensa mayoría de los animales se pueden englobar en alguno de los siguientes: artrópodos, moluscos, poríferos, cnidarios, platelmintos, nemátodos, anélidos, equinodermos o cordados. Los humanos pertenecemos a este último grupo, el de los cordados, por presentar una cuerda dorsal, que en nuestro caso da lugar al tubo neuronal que corre por el interior de la columna vertebral.
Subfilo: Vertebrado. Los organismos de un mismo filo pueden dividirse a su vez en subfilos. Los cordados se dividen en 3 subfilos: los urocordados (ejemplo, las ascidias), cefalocordados (ejemplo, el anfioxo) y los vertebrados. Los humanos somos vertebrados. Los vertebrados somos un grupo muy diverso, cuya principal característica común es poseer una espina dorsal compuesta por vértebras.
Clase: Mamífero. Dentro de los vertebrados hay muchos grupos diferentes: aves, reptiles, anfibios, peces, y por supuesto mamíferos. Los mamíferos poseemos pelo, “sangre caliente” (homeotermos) y glándulas mamarias capaces de producir leche para alimenta a las crías. Dentro de los mamíferos los humanos estaríamos en la infraclase de los placentarios (o más correctamente euterios), aquellos cuyas hembras poseen útero y alimentan a la cría durante la gestación por medio de una placenta.
Orden: Primate. De entre todos los mamíferos, los humanos pertenecemos al orden de los primates (Linneo, 1758). Los miembros de este grupo poseen 5 dedos y un diseño corporal y dental común.
Superfamilia: Homínoideos En este gran grupo se incluyen a primates que no poseen cola, con orificios nasales separados por un tabique nasal.
Familia: Homínidos. Ya nos vamos acercando al final. En esta familia se incluyen otros primates actuales tales como orangutanes, gorilas, chimpancés o bononos.
Subfamilia: Homínino. No hay que confundir este grupo con el anterior. Los homíninos poseen posición erguida y locomoción bípeda. Los pies no son prensiles y las manos poseen un pulgar muy desarrollado.
Tribu: Homininis. Sólo sobreviven en la actualidad dos géneros de este grupo: el Homo y el Pan(chimpancés), teniendo que acudir al registro fósil para encontrar el resto.
Género: Homo. Incluye al género humano y sus parientes más cercanos ya extintos. Se estima que este género tiene una antigüedad aproximada de 2 millones y medio de años. Presentan un gran desarrollo craneal, así como verticalización completa del cráneo. La mayoría fueron capaces de desarrollar herramientas. Los ancestros ya desaparecidos son. H. habilis, H. gautengensis. H. rudolfensis, H. ergaster, H. georgicus, H. erectus, H. antecessor, H. cepranensis, H. floresciensis, H. heidelbergensis, H. neanderthalensis, H. rhosesiensis y H. helmei.
Especie: Sapiens. Y aquí acaba el viaje a través de la biosfera, para alcanzar a nuestra especie, el Homo sapiens. Muchos han quedado por el camino, a diferentes niveles, muchos nos han precedido, de muchos de ellos no sabemos nada, de otros nos queda grabado en la piedra el testimonio de su paso por el planeta.
Todo esto nos dice lo que sabemos a día de hoy acerca de quiénes somos a nivel biológico. Los expertos en antropología, historia y otras ciencias sociales podrían explicarles nuestro pasado y las relaciones culturales entre los diferentes grupos étnicos. Pero eso ya es otro tema.

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